Solo se necesita un poco de destreza e inspiración para hacer arte.

Simon O’Rourke, pasó de ser un ilustrador a un tallador de madera de alto nivel, lleva consigo su título obtenido como ilustrador, pero al mismo tiempo en su mano su moto sierra, su ingenio e instinto destructivo, con el que crea arte.

Este artista reconocido a nivel mundial, ha competido en varios países como por ejemplo EE.UU., Japón, Canadá, Holanda, Alemania, Dinamarca y el Reino Unido; la mayoría de veces, estos mismos países patrocinan al artista, por su gran habilidad y destreza de convertir madera en esculturas de arte.